La accionante fue contratada por una empresa como archivista en noviembre de 2013, comenzó a experimentar problemas de salud relacionados con sus manos durante su tiempo de trabajo. A lo largo de su período laboral, fue incapacitada debido a estas afecciones. En junio de 2015, una evaluación ocupacional confirmó la gravedad de su condición, lo que la llevó a informar a su jefe sobre la situación. Sin embargo, pese a su estado de salud, su empleador decidió poner fin a su contrato de trabajo de manera unilateral y sin justa causa, en julio de 2015.

Comunicado 23 Julio 19 de 2023



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