Facturas pendientes de pago se consideran pasivos y son obligaciones pendientes.

Toda partida que cumpla la definición de pasivo deberá incluirse como tal en el estado de situación financiera, lo cual puede incluir servicios prestados a la entidad no facturados formalmente por parte de un proveedor o servicios prestados por terceros debidamente facturados, entre otros, indicó el Consejo Técnico de la Contaduría Pública. Si una entidad mantiene una factura pendiente de pago y esta cumple los criterios de reconocimiento establecidos en el correspondiente marco técnico se clasifica como un pasivo, siempre que la transacción corresponda a un bien recibido o a un servicio prestado y se puede considerar como una obligación pendiente de pago.   

Fuente: Legis